Chespirito y Quino, una admiración mutua que quedó plasmada para siempre

Roberto Gómez Fernández dijo que las obras de su padre y Joaquín Salvador Lavado Tejón tenían cierto parecido por la condición humana que siempre plasmaron

“Yo siempre he dicho que si Mafalda y El Chavo se encontraran, harían una gran amistad”, dice en entrevista Roberto Gómez Fernández.

“Mafalda bastante más inteligente y profunda que el Chavo pero siempre reconociendo la condición humana y la que tenía el Chavo era fabulosa”, señala.

El hijo de Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”, recuerda la admiración mutua que existió entre su padre y Joaquín Salvador Lavado Tejón, mejor conocido como Quino, quien falleció hoy ​a los 88 años.

El historietista argentino, ganador de premios como el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, dejó como legado su obra más popular: Mafalda.

“Mi padre empezó a introducir la obra de Quino a la familia desde muy temprano y con certeza puedo decir que era gran, gran admirador de él y su obra, reconocía en él un talento fantástico desde la concepción de la humanidad desde el punto de vista del humor, siendo tan profundo y a la vez tan efectivo en la comedia, que es siempre una combinación complicada. Lo admiraba y respetaba”, dice Gómez Fernández.

“Tenían cierto parecido en algunas cosas como por ejemplo en lo reservados, en lo tímidos y en no querer ser muy públicos. En mi padre era inevitable porque salía en pantalla pero se veía identificado”, comparte.

Es quizás esa personalidad de ambos la que llevó a que no tuvieran un contacto personal más allá de enviarse mensajes por terceros, señala Roberto.

Sin embargo, el reconocimiento que sentía el uno por el otro, derivó en el que fue uno de los momentos más especiales para el humorista mexicano creador de personajes como El Chapulín colorado.

“Se le hizo un homenaje a mi padre -que entre otras cosas no le gustaba tener- en el año 2000 que cumplía 30 años su programa ‘Chespirito’ y yo busqué a Quino. Creo que estaba en Madrid y se le complicaba venir pero mandó un pequeño dibujo de Mafalda donde está saludando y felicitando a Chespirito por sus 30 años y ese evento llenó de felicidad a mi padre”, recuerda Roberto.

Gómez Fernández señal que es una pena la partida de Quino, pero espera que esto reavive el reconocimiento y difusión de su obra.

“Las otras cosas que no son Mafalda son fabulosas, es un retrato de la condición humana y sus contradicciones fantástica”.