Dennis Rodman presume de sus fiestas sexuales en la NBA: “Un día acabé en el hospital”

Dennis Rodman ha pasado a la historia como uno de los personajes más polémicos y controvertidos de la NBA. Su carácter explosivo, sus peleas en la cancha y, sobre todo, su extravagante modo de vida fuera de ellas le convirtieron en una de las biografías más apasionantes de la historia del deporte.Una historia que volvió a salir a la luz con la emisión de ‘The Last Dance’, el polémico documental sobre la última temporada de Michael Jordan en los Chicago Bulls. Una cinta en la que el polémico ‘Gusano’ demostró no tener pelos en la lengua a la hora de hablar sobre su vida íntima y sus aventuras sexuales fuera de la cancha.

Como cuando Carmen Electra, pareja de Rodman en aquel momento, reconoció haber tenido sexo en la cancha de entrenamiento de los Bulls: “Un día que el equipo le había el día libre, Dennis dijo que tenía una sorpresa para mi. Me vendó los ojos y me subió a su moto y cuando me quitó la venda estábamos en el centro de entremiento de los Bulls”, afirma Electra que fue un paso más allá a la hora de contar lo que hicieron en el Berto Center. “Fue una locura. Éramos como dos niños en una tienda de caramelos. Tuvimos sexo en todo el maldito lugar. En la sala de recuperación, en la sala de las pesas, en la cancha…”.Rodman ha reconocido su adicción al sexo y ha hablado sin tapujos de las fiestas en su época de jugador de la NBA, jactándose de haber estado “con más de 2.000 mujeres durante mi carrera deportiva de las cuales al menos 500 no eran prostitutas”.Ahora Rodman ha vuelto a hacer una declaración que no ha pasado desapercibida a nadie al asegurar que se rompió el pene “hasta en tres ocasiones”.


“Tuve sexo en la cancha de entrenamiento”
La primera ocurrió en una fiesta, en un barco, como recuerda el cinco veces campeón de la NBA: “Estaba en un fiesta. Fiesta, fiesta, bebe, bebe, fiesta, fiesta… Mi chica y yo acabamos en una cama king size, dentro del barco. A ella le encanta tener sexo. Me dijo que quería intentar algo nuevo: que fuera corriendo y saltara sobre ella. Así que yo corrí, corrí y corrí, y salté. Y literalmente se rompió. Había sangre por todas partes. Ella se puso pálida. Se puso a gritar: ‘Dios mío. Ha muerto. ¡Yo lo maté!’. Pero yo traté de calmarla: ‘No, cariño, me he roto el pene”.

“Otra vez, cuando jugaba para los Pistons, teníamos partido contra los Rockets y una chica cogió un avión sólo para venir a verme”, recuerda Rodman en una entrevista concedida a Party Legends Viceland. “Cenamos juntos y dejó unos libros sobre la mesa. Le pregunté de qué se trataban. Me dijo que enseñaban 10 maneras de satisfacer a un hombre. Yo dije ‘bendita seas’, y nos pusimos a tener sexo, hasta que me dio un golpe con las nalgas y mi amigo se rompió. ¡Había sangre por todos lados! Y no pudimos continuar”.

La tercera ocasión tuvo lugar en Nueva York, con una enfermera: “fui a la habitación del hotel, tuvimos sexo, y sucedió de nuevo. Tuvieron que llevarme al hospital. La enfermera fue trayendo médicos para entender qué me había pasado. Al final había ocho médicos alrededor mío. Les dije que yo sabía qué tenía. Pero insistían en que querían cuidarme, que yo me encontrara bien. Al final me diagnosticaron una contusión de pene”.