El Madrid despierta en el Camp Nou (1-3)

Un penalti de VAR, más que discutible, hunde en la segunda parte al Barça, sin capacidad de reacción al final.

Zinedine Zidane llegaba moribundo al Camp Nou y sale fortalecido. Nunca ha perdido en este estadio. Su Madrid reaccionó con un triunfo de prestigio que, además, al que deja ‘tocado’ ahora es a su máximo rival, el Barça, que tuvo sus ocasiones de ponerse por delante en el segundo tiempo pero se vio frenado por el gol de Ramos, de penalti. Había inaugurado el marcador Valverde, empató rápidamente un Ansu eléctrico en el primer tiempo y, ya en la segunda parte, Ramos marcó de penalti cuando más estaba sufriendo el Madrid y Modric apuntilló. El conjunto blanco entró mejor en el partido, aguantó el inicio de la segunda parte del Barça y se vio agraciado con el criterio cambiante de Martínez Munuera en un penalti de VAR. Y discutible: hay agarrón de Lenglet… después de un empujón de Ramos. Después, ya con 1-2, el conjunto barcelonista no encontró la manera de reaccionar. El trencilla iba loco por pitar y no desaprovechó la oportunidad.

El Madrid dominó mejor los tempos del partido, sobre todo lo que mejor domina, el VAR, y a este Barça le falta aún recorrido.

Koeman revolucionó la alineación del Barça: premió el rendimiento en partidos anteriores de Pedri en detrimento de Griezmann, dio la titularidad al joven canario por la derecha y situó a Ansu Fati como punta, con Messi por detrás, desde donde dirigió las operaciones en un nuevo Clásico enorme del argentino, creador de la acción del primer gol y objeto de un posible penalti en una acción de Casemiro que, con tarjeta, arrolló su pie de apoyo, aunque el árbitro y el VAR decidieron que lo hizo tocando antes el balón. En el Madrid no salió Modric. Jugó Asensio por la derecha en el centro del campo en un 4-4-2, dejando el pasillo interior para Fede Valverde, que lo aprovechó bien.

Ambos conjuntos desplegaron un primer tiempo trepidante, con ritmo, ocasiones de gol, polémica, tensión e intercambio de goles. Pronto el Madrid mostró sus intenciones de limpiar su imagen tras los ridículos ante el Cádiz y el Shakhtar. Salió con ritmo, mucha intensidad y un juego vertical que sorprendió al Barça y que a los cinco minutos puso por delante al equipo de Zidane, en una llegada de Valverde, al que Sergio Busquets, no siguió, después de que Benzema sacase de sitio a Lenglet y Piqué y asistiese al centrocampista, que fusiló a Neto.

Ansu Fati, protagonista

Como ya había ocurrido en el partido contra el Sevilla y haciendo gala a la posición de ‘nueve’ que Koeman determinó para él, Ansu niveló pronto la balanza. Tan sólo tres minutos después del gol de Valverde, pilló un centro de Alba, habilitado por Messi desde una posición de medio centro, ganó la espalda a Sergio Ramos y batió sutilmente a Courtois.

Tras ese inicio trepidante, con el Madrid creando peligro por bandas –enorme Dest ante Vinicius y ayudando en todas las posiciones defensivas– y en córners, ambos equipos buscaron el dominio, con fases de intercambio de ocasiones. Courtois se lució con un paradón ante Messi, tras un recorte sublime a Ramos, y acto seguido la transición derivó en un gran pase de Kroos a Benzema, solo ante Neto tras meterse entre los centrales. Paradón del meta.

Ansu Fati fue el generador del peligro barcelonista. En la reanudación, generó tres claras ocasiones: cruzó demasiado el balón cuando Messi esperaba para rematar; no llegó a un centro de Jordi Alba; y centró sobre Coutinho, que cabeceó fuera por muy poco. Poco después, cuando el Barça estaba mejor en el partido, llegó una jugada clave.

En uno de los múltiples córners que forzó el Madrid, el VAR advirtió a Martínez Munuera de un agarrón de Lenglet a Ramos, que cayó cómicamente al césped. Martínez Munuera, que en el primer tiempo no fue a revisar la patada de Casemiro a Messi, lo estudió y entendió que era penalti, pese a que en las imágenes se ve cómo Lenglet agarra al central después de que éste le empuje. Un escándalo que el propio Ramos no perdonó. El Madrid se adelantaba en los mejores momentos del Barça.

Los cambios del Barça llegaron todos de golpe, en los últimos diez minutos, en un intento de dar la vuelta al marcador cuando el Madrid ya estaba totalmente encerrado, defendiendo el 1-2. Una doble parada de Neto ante Kroos en una contra blanca mantuvo vivo al Barça en los momentos finales. Y después, ante Ramos tras un error grotesco de Dembélé. Modric acabó de sentenciar al final, en un error del meta, con un gran gol, con el Barça ya dejando muchos espacios atrás.