Los Lakers, tras un laborioso triunfo (96-102), dominan la final por 3-1

Los Lakers salvaron la tenaz oposición de los Heat (96-102) y establecieron el 3-1 que les sitúa a un paso del título. Se emparejarían con los Celtics, que suman 17, en lo más alto del podio histórico de la NBA.

LeBron James y Anthony Davis mejoraron sus prestaciones respecto al tercer partido y los jugadores que salieron desde el banquillo de los Lakers también marcaron la diferencia. Adebayo, tras dos partidos de ausencia a causa de una lesión en un hombro, volvió a competir y ayudó a los Heat, que mantuvieron opciones a la victoria hasta casi el final. Pero Caldwell Pope y Anthony Davis fueron certeros en esos últimos compases y certificaron el triunfo de los Lakers.

El recuento dejó a LeBron James con la sensación de haberse desquitado de los errores que cometió en el tercer partido. La estrella de los Lakers rozó en esta ocasión el triple doble con 28 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias. A pesar de que perdió seis balones, fue más eficiente y estuvo más acertado en los momentos importantes del partido. Anthony Davis se encargó del marcaje a Butler, una de las sorpresas tácticas de Frank Vogel, el entrenador de los Lakers. Tal vez por ello Davis tardó en activarse en ataque. Pero, a los 8 puntos de la primera parte, añadió 14 después, además de 9 rebotes, 4 asistencias y 4 tapones. Y fue implacable cuando se decidía el partido. Los Heat dominaron al principio, pero los Lakers remontaron y dispusieron de ventajas que llegaron a ser de siete puntos. El equipo de Florida se situó a tiro de piedra a tres minutos para el final (88-90). Dos triples de Caldwell-Pope, una canasta de Rondo y un triple de Davis, seguido de un tapón a Butler, dejaron el partido visto para sentencia.

Herro sigue superando límites pocas veces vistos en un jugador de 20 años y sumó 21 puntos y 7 rebotes. Adebayo contribuyó con 15 puntos y 7 rebotes, y Duncan Robinson, con 17 puntos. Pero los tres jugadores de banquillo que utilizó Erik Spoelstra solo aportaron 13 puntos, en contraste con los 27 que sumaron Morris, Kuzma, Rondo y Caruso para los Lakers, mejores en los porcentajes de tiro, en los triples, con 14 de 39 frente al 11 de 32 de los Heat, y en el rebote.

Es la 36ª ocasión en que un equipo domina la final de la NBA por 3-1. Solo una de las 35 veces fue capaz de remontar el equipo que iba en desventaja. Fue en 2016, cuando Cleveland Cavaliers, con LeBron James al frente, se llevó el título ante Golden State Warriors.