Luis Suárez: una maldición, una remontada

El uruguayo, clave para que el Atlético dé la vuelta ante el Chelsea, lleva más de cinco años sin marcar fuera en Champions

“Los delanteros pasan por rachas, pero en Champions lo mío no es una racha, no sé cómo llamarlo… lo importante es que no voy a bajar los brazos, voy a seguir intentándolo”. Decía Luis Suárez a MARCA allá por noviembre para intentar explicar la que está siendo la peor racha de un futbolista en la historia de la competición. El uruguayo hablaba de su maldición fuera de casa que alcanza ya los 24 partidos. Más de cinco años ya, se dice pronto.

Acabar con esta increíble racha para uno de los mejores delanteros de las últimas décadas será fundamental para que el Atlético consiga remontar el 0-1 que consiguió el Chelsea en Bucarest. Entonces ejercía de local el conjunto de Simeone, que debe marcar al menos una diana en Stamford Bridge para igualar la eliminatoria… dos para superarla.

Dos dianas que no son un objetivo baladí para un equipo que parece haber perdido parte de la pegada que le hizo fuerte en el inicio de esta temporada. En los últimos nueve partidos, incluido el del Chelsea, el Atlético apenas ha marcado 10 goles. En tres (Champions, Levante y Getafe) se fue de vacío. En cuatro logró esos dos tantos que necesita en Stamford Bridge.

Para ello, decíamos, necesita que el mortífero Luis Suárez de LaLiga (18 goles en 23 partidos) aparezca por fin en la Champions. Y no hablamos sólo de la racha fuera de casa, lo hacemos de sus cinco partidos (402 minutos) sin acertar en el torneo que, el pasado agosto, le sirvió de despedida en el Barça con el doloroso 2-8 ante el Bayern.

El 9 marcó, sí, pero el golpe es de los que dejan huella en un ganador como el charrúa, que ha pasado de ganar la orejona en su primer curso en el Camp Nou (14-15) a encadenar batacazos ante Juventus, Roma, Liverpool y el citado de los de Múnich. Demasiadas espinas para que una bestia competitiva como Suárez no tenga la remontada entre ceja y ceja.

DE TODOS LOS COLORES

Pero volvamos a la racha, maldición más bien, que debe romper el 9 del Atlético para ayudar a su equipo a avanzar a los cuartos de la competición. Una racha que arrancó en 2015, concretamente el 16 de septiembre, tras marcar en Roma en el que era el primer duelo en el que el Barça de la MSN defendía una corona que, curiosidades del destino, perdió en el Vicente Calderón tras caer 2-0 y ver como su actual equipo levantaba el 2-1 del Camp Nou.

Antes de quedarse seco en Madrid ya lo había hecho en las visitas al Bate Borisov y Arsenal. Arrancaba con tres partidos un drama que tendría continuidad las siguientes temporadas.

En la 16-17 continuó con Borussia M’gladbach, Manchester City, Celtic, PSG y Juventus en un curso en el que los azulgrana se quedaron en cuartos y el 9 apenas firmó tres goles. No sería mucho mejor el siguiente curso, incluso fue peor a título individual (sólo un gol) y sequía en los partidos ante Sporting de Portugal, Olympiakos, Juventus, Chelsea y Roma.

En la 18-19 continuaba su mala racha con un gol en su cuenta y ceros en las visitas a Tottenham, Inter, Lyon, Manchester United y Liverpool, en una de las noches más duras de su carrera. Elevó a cinco sus goles en la 19-20 pero siguió la mala racha fuera al no marcar en los terrenos de Borussia Dortmund, Slavia Praga e Inter de Milán.

De ahí a lo sucedido esta temporada, ya de rojiblanco, donde la primera visita fue a Múnich (no marcó y el Atlético cayó 4-0). Luego pasó por los estadios de Lokomotiv de Moscú y Salzburgo con la misma maldición que necesita revertir para aumentar las opciones de remontada de los de Simeone.