Muere Eddie Van Halen, padre de los guitarristas virtuosos del rock duro

El fundador de Van Halen, cuyos solos edificaron el ‘heavy’ moderno, ha fallecido de cáncer de garganta en un hospital californiano

“No puedo creer que tenga que escribir esto, pero mi padre ha perdido su larga batalla contra el cáncer. Fue el mejor padre que se puede tener. Cada momento en el escenario y fuera de él fue un regalo. Mi corazón está roto y no creo que nunca se recupere de esta pérdida”. Así se conocía la noticia de la muerte de uno de los guitarristas más virtuosos de la historia del rock, Eddie Van Halen (Ámsterdam, 1955). El texto fue redactado por su hijo, Wolfgang Van Halen, también músico.

Eddie Van Halen fue el líder del grupo que lleva su apellido, Van Halen, durante casi 50 años. El músico murió a los 65 años el martes pasado debido a las complicaciones del cáncer de garganta que padecía desde hace una década. Falleció en un hospital de California acompañado por su mujer Janie, su hijo, Wolfgang, y su hermano y batería de la banda, Alex. Las reacciones a la muerte han sido muchas. “Eddie era una maravilla de la guitarra, y tocaba pura magia. Para el mundo de la música fue un regalo especial. Para aquellos de nosotros lo suficientemente afortunados de haberlo conocido, una persona muy especial. Deja un gran agujero en muchos corazones. A la familia Van Halen, mi más sentido pésame”, escribió el líder de AC/DC, Angus Young. Flea, bajista de Red Hot Chili Peppers, dijo: “Oh Dios. Maldición. Te amo Eddie Van Halen. Un verdadero rockero, un músico profundo, un corazón enorme, un chico de Los Ángeles hasta la médula. Un innovador audaz y el rey indiscutible de la guitarra. ¡Qué sonido! Espero que toques con Jimi Hendrix esta noche y te eleves libremente por el cosmos. Una parte vibrante de la música ha dejado esta tierra. Rompió hacia el otro lado. Qué cariño, hermano mío. Todo amor y condolencias a su familia”.

En el primer disco del grupo, Van Halen, de 1978, se incluye una canción, Eruption, una pieza instrumental breve, de 1,42 minutos. Se trata de un solo de guitarra. Ahí se encuentra la inspiración para decenas de guitarristas de rock duro que seguirían sus pasos: Joe Satriani, Steve Vai, Randy Rhoads o Yngwie Malmsteen, entre otros muchos. En el primer disco del grupo también se incluía una versión de You Really Got Me, de los Kinks.

Las revistas dedicadas a la guitarra se apresuraban en cuanto se conoció la muerte del músico a seleccionar sus 20 mejores solos. No es para menos. Todo guitarrista de rock duro se los conoce de memoria: canciones como Panama, Ain’t Talkin’ ‘Bout Love, Somebody Get Me a Doctor o Beat In, el éxito de Michael Jackson, donde despliega toda su pirotecnia guitarrera. Eddie Van Halen, que nunca supo leer música, fundó Van Halen junto a su hermano Alex en Pasadena, California. La familia había llegado a Estados Unidos desde Nimega, Países Bajos, en los años sesenta. El padre transmitió a sus hijos su pasión por la música y pronto les puso un profesor de piano. Luego, ellos se decantaron por el rock.

Van Halen cambiaron totalmente la concepción de lo que fue el rock fuerte. Hasta que ellos llegaron se trataba de un género de tipos duros y de mensajes oscuros, al estilo de bandas como Black Sabbath. Van Halen, con la ayuda del vocalista David Lee Roth, consiguieron hacer sexi el rock duro. Imprimieron al género un tono lúdico del que antes carecía. En Van Halen reinaba el histrionismo de Lee Roth y, sobre todo, la guitarra de Eddie Van Halen. Veloz, pero a la vez melódica. Al contrario que el gesto ceñudo que ponían los guitarristas de rock, él tocaba siempre con una sonrisa y exhibía diseños coloridos del instrumento.

Eddie Van Halen se rebeló siempre ante los que le acusaban de ser un devorador de escalas. En una entrevista a la revista Rolling Stone declaró: “No sé una mierda sobre escalas o teoría musical. No quiero que me vean como la guitarra más rápida de la ciudad. Mi influencia es el rock and roll y el blues. La guitarra debe ser melodía, velocidad y gusto. Y algo más importante: debe tener emoción”.

Sus primeros discos son fundamentales para edificar el rock duro moderno post Led Zeppelin: además del primero ya citado, Van Halen II (1979) o Women and Children First (1980). Curiosamente, el éxito más grande del grupo es una canción que se sale del rock duro. Se trata de Jump, donde priman los teclados. Fue precisamente el guitarrista el que se empeñó en introducir un instrumento tan poco heavy como los teclados. Era el año 1984 y el heavy metal estaba en plena transformación. Triunfaba lo que se llamó el hair metal, rockeros de pelos cardados dulcificando su música al gusto estadounidense. Era la época dorada de la cadena de vídeos musicales MTV. Nunca el heavy metal vendió tanto.

Un disco fundamental de aquella época fue 1984, de Van Halen, donde se incluye Jump, que incluso alcanzó grandes ventas en España. El disco se colocó en el número dos de ventas en las listas de Estados Unidos. Era su mayor éxito. Sin embargo, la gira fue un tormento en cuanto a la convivencia. El cantante y el guitarrista no se hablaban. Cuando finalizó el tour, Lee Roth abandonó el grupo.

Van Halen se repuso a la marcha del carismático vocalista y fichó a Sammy Hagar. A pesar del cambio, el grupo no bajó de la primera línea durante toda la década de los ochenta. Con la llegada de los noventa, Van Halen, como tantas otras bandas heavies, fue arrinconado por el nuevo movimiento, el grunge, liderado por Nirvana o Pearl Jam. En los 2000 el guitarrista tuvo que luchar contra su alcoholismo y contra el cáncer. Discográficamente no fueron relevantes en sus últimos años, pero mantuvieron un amplio número de seguidores en sus presencias en vivo.

El último disco de Van Halen es de 2012, A Different Kind of Truth, otra vez con Lee Roth como cantante. La última vez que actuaron fue en Hollywood Bowl, el 4 de octubre de 2015. Allí volvió a sonar Eruption. Su rastro seguirá influyendo a guitarristas muchos años más…