Nace un escenario para conciertos al aire libre en tiempos del coronavirus

Está en Newcastle (Reino Unido), tiene capacidad para 2.500 personas y ya se está poniendo en práctica. Su agenda incluye a Van Morrison o The Libertines

En la época de coexistencia con el coronavirus, el mundo de la cultura busca soluciones para volver a la normalidad de antes. Consciente de que no puede hacerlo del todo, ha convertido este desafío en una oportunidad para experimentar con nuevas formas alternativas de disfrute. Y a veces son tan peculiares que parecen incluso ser mejores de los estándares a los que la gente estaba acostumbrada. O, por lo menos, eso les han dicho a Steve Davis, director general de SSD Concerts, algunos espectadores que han acudido a los conciertos de la Virgin Money Unity Arena, el primer escenario concebido específicamente para enfrentar la pandemia.

El espacio, situado en el Gosforth Park de Newcastle (norte de Inglaterra), es tan grande que podría acoger a 45.000 personas, pero se limita a un aforo de 2.500. Y eso es porque 500 pequeñas plataformas invaden el área creando la sensación de asistir a un gran festival, en parte sentados como en un teatro, aunque con una diferencia: no es necesario reservar la plaza para compartir la experiencia cerca de un amigo, lo importante es llegar juntos en el mismo medio de transporte (y no ser más de siete). Por el resto, hay que respetar algunas simples reglas, como llevar la mascarilla cuando se deja su propia zona para ir al bar o al baño —higienizado después de cada uso— y mantener la distancia en la cola. “A todos les ha parecido un concierto normal en un escenario normal, pero es como si fuera un VIP show para cualquiera”, apunta Davis.

La idea le surgió a SSD Concerts, también detrás de otras iniciativas como Hit the North o This is Tomorrow, el pasado abril, en plena emergencia sanitaria. La construcción del espacio ha sido tan rápida que el 11 de agosto ya se inauguraba con un éxito absoluto: entradas agotadas en cuatro minutos frente al músico Sam Fender, que en la ciudad y sus alrededores es una suerte de institución, y ha vuelto a repetir con el mismo resultado dos días después. “Pensamos en lo que podía ser el futuro tras la covid y en que no podíamos seguir estando en casa todo el tiempo. Entonces, pensamos que construir un escenario era la mejor manera para volver a escuchar música. Todos necesitan ayuda, pero nosotros también podemos ayudarnos a nosotros mismos. No podemos pedir ayuda para siempre”, dice Davis.

Así se prefirió evitar los coches, “que obligan a escuchar la música desde sus altavoces”, para que los espectadores pudieran disfrutar plenamente de una iniciativa “que recuerda un verdadero concierto” y que solo los cabezas de cartel tocaran con todos sus miembros, mientras los demás en acústico, para minimizar el número de personas en el escenario. El calendario cuenta con otra veintena de eventos, entre ellos las actuaciones de The Libertines, Van Morrison y Ronan Keating, aunque se espera que este espacio siga ofreciendo conciertos en el futuro. “Encontrar a los artistas fue la parte más fácil, porque todos querían volver al trabajo. Fue más difícil ajustarnos al papeleo y a las restricciones por la covid”, cuenta el director de SSD Concerts.

Con un proyecto de tal ambición en un periodo tan complicado, surgen las dudas sobre si es rentable. Sin embargo, los artistas se han comprometido a cobrar el 25% menos y con la extensión de las citas Davis prevé que no habrá ningún problema de naturaleza económica. Cuando la pandemia ya sea un recuerdo, la Virgin Money Unity Arena podría recuperar su aforo completo y convertir Newcastle en el centro de un festival multitudinario.

“Me ha gustado la experiencia. Tengo que admitir que me sentía escéptico, pero con Sam Fender ha sido sin duda un éxito”, sostiene Simon Meechan, periodista de Chronicle Live que ha elogiado la iniciativa. “No lo compararía a un concierto normal o a un festival, pero ha sido mucho mejor que nada. Ahora la clave es si tendrá continuidad. Fichar a Sam Fender para el concierto de apertura ha sido inteligente, porque aquí garantiza siempre entradas agotadas”, añade.

Davis espera que la iniciativa funcione como punto de partida para la resurrección de un sector duramente afectado por la crisis del coronavirus y que el sistema de la Virgin Money Unity Arena inspire experimentos parecidos en otras parte del país y del mundo. De momento, la acogida ha sido entusiástica y ha puesto de acuerdo audiencia y artistas. Como Dave Bianchi, mánager de The Libertines y Supergrass, que ha declarado a Rolling Stone antes de que Sam Fender se estrenara en el nuevo escenario: “Parecen que han pensado en todo y que están muy organizados. Hasta que hay un margen de ganancia, aunque el dinero es menos importante que la calidad de los conciertos. No sé si serán bonitos, porque todavía no he acudido a ninguno, pero esta propuesta es la mejor que haya visto”.