Un ‘Bolt’ con botas a 37 kilómetros por hora

La estrella francesa del PSG, Kylian Mbappé, será la gran amenaza ante el Barcelona en ausencia de Neymar y Di María.

Sin Neymar y Di María, el PSG se abrochará a Kylian Mbappé para el partido de la Champions contra el Barça. Sin mucha regularidad en su juego, el delantero francés ha vuelto, sin embargo, a sacar su diabólica velocidad a pasear y el 7 de febrero ante el Olympique de Marsella marcó un gol de anuncio publicitario. Del área pequeña de su equipo a la contraria. La televisión francesa midió la carrera, 99 metros, con picos de 36 kilómetros por hora.

Todo nació en un córner en contra. Desde la llegada de Pochettino, Mbappé defiende ese tipo de jugadas a balón parado en su propia área y siempre se coloca a la altura del palo más alejado al lanzamiento. Una zona con menor tráfico de jugadores que le permite, una vez recuperado el balón por su equipo o con un simple despeje, desplegarse al ataque con el horizonte de frente. Así lo hizo. Casi 100 metros de carrera. Su pico de máxima velocidad llegó cuando se acercó al área rival. Justo antes de pisarla tocó el balón por primera vez en la acción con su pierna derecha para regatear a un defensa y rematar de inmediato con la izquierda desde el vértice del área pequeña. Gol.

No era la primera vez que el internacional francés se movía a esas velocidades. En diciembre de 2017, contra el Lille, realizó un sprint de 60 metros con picos también de 36 kilómetros por hora. En abril de 2019, contra el Mónaco, en un partido en el que anotó tres goles, en el primero su carrera alcanzó los 38 kilómetros hora. Fue entonces la primera vez que se le comparó con Usain Bolt, que en la final de los 100 metros del Campeonato del Mundo de Berlín (2009) consiguió el récord del mundo (9,58) con un promedio de 37,59 y 44,5 en la fase de mayor velocidad.

En el Mundial de 2018, en octavos de final contra Argentina su carrera de 70 metros con el balón, seis toques en la conducción, desde la mitad de su campo, perseguido por Mascherano, Tagliafico y Rojo, que le terminó derribando dentro del área, fue una de las imágenes del torneo. Alcanzó los 37,4 de velocidad máxima y sus compañeros comenzaron a llamarle Monsieur 37.

El diario L’Equipe consultó entonces a Stephane Caristan, plusmarquista de Europa de 110 metros vallas en 1986, que ratificó las condiciones innatas de velocista de Mbappé: “Corre como un esprínter, la pelvis hacia atrás, el pubis hacia delante lo que permite que la rodilla se levante más fácilmente y tenga una mayor amplitud de zancada. Su talón nunca supera la altura de la rodilla y cuando su pie toca el suelo, sube y baja. Con la edad —entonces tenía 19 años— ganará más músculo en los glúteos y los muslos y marcará aún más las diferencias en los primeros apoyos”.

Pochettino está trabajando el posicionamiento del delantero para encontrar el lugar idóneo desde el que pueda explotar mejor su velocidad de crucero y ha optado por colocarlo en la banda izquierda, bien en el 4-3-3 o en el 4-2-3-1. Hasta en siete partidos ha comenzado en esa posición, la misma en la que se dio a conocer en el Mónaco entre 2015 y 2017. En los otros tres encuentros ha jugado de delantero en el 4-4-2. En lo que va de temporada, Mbappé en 28 partidos, todas las competiciones incluidos, ha marcado 18 tantos y facilitado nueve pases de gol.